lunes, 13 de octubre de 2008

SIETE DÍAS DE CONDENA....



No acepto que me hagan daño y menos que me condenen a un sufrimiento innecesario. Me moría de dolor y me dejaron abandonada en un pasillo, mientras de vez en cuando venían a pincharme. Unos ojos percataron mi dolor y por fin, me llevaron a un sitio más cómodo. Pude sentirme querida y atendida, pero eso solo duraría una noche.

A la tarde del día siguiente, me subieron a planta… Había estado ansiosa por subir, pensando que estaría mejor, pero, no fue así.
En planta normalmente todo es más cómodo (pero para mi no).
No pegue ojo en siete noches, no comía nada… y para más inri, no tenia un medico que me ayudara o me dijera -“todo va bien” (Todos se lavaban las manos). Ya no tenía dolor, solo pena.

Al séptimo día, propuse irme, y no aceptaba negativas. Le comente a una enfermera que me quería ir, que ya no aguantaba más. Me dijo que no me preocupara que llamaría tantas veces fueran necesarias para encontrarme un medico y hablaría con él.

-¡Por fin pude hablar con un medico! Le confirme todas mis quejas. Me respondió educadamente y me pregunto si me quería ir. Con una sonrisa fingida, conteste. -Aun no estoy bien… pero, no aguanto más.

¡No lo podía creer! me podía ir…. estaba libreeeeé. Emocionada recogí mis cosas, baje a la calle y pude respirar.

Siempre me he sentido como un pájaro, un gato… o simplemente yo, una chica alocada, alegre, libre… Si me quitan todo eso, me quitan la vida...


“Han sido siete días horribles, sin rejas ni presos… pero encerrada”.


video

Bebe y los Delincuentes: "Despues"

viernes, 10 de octubre de 2008

VIVIENDAS...

María Antonia Trujillo, apuesta por "soluciones imaginativas"
Jajaja

video
"Pincha video"