miércoles, 12 de diciembre de 2007

COMO LA VIDA MISMA

Mi madre siempre me decía… "La vida es como una caja de bombones: nunca sabes que te va a tocar" (Forrest Gump).
Siempre he tenido ganas de comentar un poco, quienes éramos y lo que somos.
Inconscientemente y sin querer, resulta que un día asoma el boletín de notas de cuando ibas a 3º o 4º de EGB… las miras, las remiras y te viene a la cabeza, aquella época en la que todo eran risas, o casi todo. Y en segundos, analizas toda una vida.
Cuando eres niña/o… somos ignorantes e inocentes y estamos deseando de ser mayores para “comernos el mundo”, ya que lo único que crees que te comes de crió es la típica piruleta en la puerta del colegio… aunque ya es mas que hoy en día, que no nos comemos ni una rosca.
Si ahora fuera niña, jamás se me ocurriría pensar en el mañana, ¡con lo bonito que es ser pequeño/a!… y creer en la gente y personas que te rodean, incluso en Papá Noel, y en los Reyes Magos… Esos que te traían “la Nancy, la Barriguitas o con un poco de suerte la Rosaura o una Bici” y que decir de ese enorme pedazo de carbón.
De niño juegas, te enamoras, lloras, ríes, etc.… pero te afecta de diferente manera, lo bueno lo disfrutas mucho mas y lo malo, no es tan malo… no vemos el peligro.
Como se disfrutaba en familia (padres y hermanos), viendo todos la TV… y peleándonos por quien no cambiaba de canal… era jodido, pero no tanto en el recuerdo. (Ahora eso no pasa gracias al mando a distancia o porque hay por lo menos tres televisores por cada casa)…
O en el colegio… jugando a la goma, paleé, plumieres etc. que ha quedado ya en el olvido por desgracia, y gracias a la playstation.
También recuerdo la típica frase… “Tonto el último”.
O cuando le gustabas a un niño del colé:
–“dice tal que si quieres ser su novia”.
-Y contestabas: “dile que si”…
Y a los dos días: “dile que corto” (o incluso de lejos hacías con los dedos tijeras) jajaj.
O cuando jugábamos “al conejo se ha marchado” que orgullo y a la vez vergüenza (timidez) cuando el beso era para ti.
De mayor nada es tan fácil… ni siquiera el beso del conejito que se marchó. (Ahora como mucho… te lo da, se marcha y ya no vuelve jaja)

Pero los años pasan y nos damos cuenta que todo cambia, nosotros y lo que nos rodea. Donde antes había zona verde… hay bloques de pisos, el cine en el que te daban un tebeo de “Mortadelo y Filemón”, un globo o chuches… hay una tienda de electrodomésticos, y que decir de las múltiples tiendas de barrio que siempre decíamos: - “Voy a casa manolo, Encarna, etc.”… Ha decir: -“Voy a los chinos”.
Y de nosotros/as… la niña de trenzas o coletas con esos orteros pantalones acampanados del hermano/a mayor que tú, el cual siempre ideaba algún plan para fastidiarte. Mientras yo gritaba, medio llorando:
- ¡ay!… ¡Se lo diré a mamá!
Y con los años pasamos a hacer y decir nosotros lo mismo que nos solían decir (eso no se toca, eso no se hace, quita los pies de la mesa, en el salón no se juega).
¡Como cambiamos!

Y llega la etapa, que vas a la discoteca los domingos por la tarde y no te dejan entrar porque no tienes la edad ¡Jo, que fastidio!.... y a tus amigas si las dejan porque son más altas y tienen mas curvas que tú…

Pero pasa el tiempo...
-¡Que bien! cumples años…
Decides trabajar o estudiar… te vuelves rebelde “porque el mundo te ha hecho así”…
Tus padres te exigen… y piden explicaciones. ¿¡Con quien vas!? ¡A las 10 en casa! ¿¡Con quien has estado!? … (¡Un coñazo!)
Y todo porque empiezas a salir con “los amigos de mis amigas son mis amigos” o las “que son mis amigas y en la calle pasábamos las horas” y a ponerte “sombra aquí, sombra allá” y esos “tacones lejanos” para taconear en la disco y a conocer a chicos… porque “¿a quien le importa lo que yo haga?”... o quizás a un chico… ese que te dice: “¿Qué hace una chica como tú, en un lugar como este?” que te acaba gustando y día a día va formando parte de ti y tú de él y gritas “que bonito es el amor”… y te regala un anillo “porque entre tú y yo, un diamante es para siempre”
Te enamoras… le dices Te Quiero y… ¡”La cagaste burlancaster”!
Porque llega un día que te dice:
-“Nunca olvidaré el tiempo que he pasado contigo. Te ruego sigas siendo mi amiga, de la misma manera en la que yo siempre seré el tuyo (Ludwig Van Beethoven)
O como se diría en pocas palabras y sin rodeos… -“ Sayonara, baby"
Te quedas triste y mientras alucinas en colores, le contestas… “Que te vaya bonitoque no te vaya mal y que el tiempo te deje donde tengas que estar…”.
Pero piensas… -¿¡Que he hecho yo para merecer esto!?... Él se lo pierde… “porque yo lo valgo!!

Y ves que ahora el que te hace llorar, no es tu hermano mayor, sino un “desconocido”.
Así que… aunque suene algo feminista “eduquemos a los hijos y no será necesario castigar a los hombres”.

Te haces algo más “mayor” y cuando parece que lo sabes todo de la vida y de los amores, vemos que nos queda mucho que aprender, porque “lo que sabemos es una gota de agua y lo que ignoramos un océano” (Isaac Newton) ¡cuanta razón!




Pero hay cosas que con el paso de los años, nunca cambian…
“Los Porteros de Discotecas”. A no ser… “que le des dos besos”… te puedes tirar una hora en la cola para entrar… una vez en la entrada te piden invitaciones, tarjetas, DNI o quizás 60€… Pero: -¡por dios! ¿Qué es esto?… ¡si no llevo calcetines blancos ni deportivas! pero da igual. Por casualidad entras, y otra hora para dejar la chaqueta en el guardarropía… vas a la barra porque de tanta espera tienes sed, vuelves a esperar, hasta que a la chica mona de turno le da por mirarte… y le dices:
- "Dame un vodka con limón. Y no seas tacaña cariño"… o lo que es lo mismo “Un absolut con limonada, con doble de absolut”
Te sirve, pero lógicamente siendo tacaña… buscas a tus amigas/os entre la gente… mientras llegas… medio cubata derramado, bebes y te das cuenta que te han cobrado de 9 a 12 € por el garrafón , decides ir al lavabo y otra cola del quince. Y por fin a bailar ¡Azúcarrr! Cuando de repente una mano… que te dice: -¿Qué hay de nuevo amiga? y piensas tierra trágame. “Lo comparo con el resto del ganado y prefieres dar un paso atrás”. Pero por increíble que parezca, cuando ya creías que habías conocido a la persona más tonta del mundo, aparece otra que la supera, si…si, como lo lees.
Puedo resistir todo menos la tentación…porque “litros de alcohol corren por mis venas”. Pero “pienso, por eso soy soltara” que un pequeño tropiezo puede llevarte a una gran caída. Y como ya no eres esa niña/o inocente, no te fías ni de tu sombra… Con el tono del Rey, le dices: - ¡¡ ¿Por qué no te callas?!!

Así son las cosas y así se las he contado.

Solo decir: Que todo esto tiene algo de razón… Pero que la vida es más sencilla… no te la tomes tan en serio porque al fin y al cabo no saldrás vivo de ella… ¡disfruta, diviértete! y sobre todo se feliz. Carpe diem