jueves, 18 de octubre de 2007

LA LEYENDA DE LOS SENTIMIENTOS

“Cuenta la leyenda que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando el ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso un juego:
-¿jugamos al escondite?

La INTRIGA levanto la cara intrigada, y la CURIOSIDAD sin poder contenerse pregunto:
-¿Al escondite? ¿Y como es eso?

-Es un juego - explico la LOCURA – En el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconde y, cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes al que encuentre, ocupara mi lugar para continuar el juego.

EL ENTUSIASMO se halló secundario por la EUFORIA. La ALEGRIA dio tantos saltos que termino por convencer a la DUDA e incluso a la APATÍA a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar. LA VERDAD prefirió no esconderse; ¿para qué? si al final siempre le hallaban, la SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo, lo que le molestaba era que la idea no había sido suya), y la COBARDÍA prefirió no arriesgarse… - Uno, dos, tres… Comenzó a contar la LOCURA.

La primera en esconderse fue la PEREZA, que, como siempre, se dejo caer tras la primera piedra del camino. La FE subió al cielo, y la Envidia se escondió tras la sombra del TRIUNFO, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse; cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: ¿Qué si un lago cristalino? ¡Es ideal para la BELLEZA!; ¿Qué si la rendija de un árbol? ¡Perfecto para laTIMIDEZ!; ¿Qué si el vuelo de una mariposa? ¡Lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD!; ¿Qué si una ráfaga de viento? ¡Magnifico para la LIBERTAD! Así que termino por ocultarse en un rallito de sol. El EGOÍSMO, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo… eso si, solo para él.
La MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (¡mentira, en realidad se escondió detrás del arcoiris!), y la PASIÓN y el DESEO en el centro de los volcanes, el OLVIDO… ¡se me olvido donde se escondió!... pero no es lo importante.

Cuando LA LOCURA contó 999.999 el AMOR aun no había contado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado, hasta que diviso un rosal y, enternecido, decidió esconderse entre sus flores.
-¡Un millón! contó la LOCURA y comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue la PEREZA, solo a tres pasos de la piedra.
Después escucho a la FE discutiendo con Dios en el cielo sobre zoología, y a la PASIÓN y al DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes.
En un descuido encontró a La Envidia, y claro, pudo deducir donde estaba el TRIUNFO. Al EGOÍSMO no tuvo ni que buscarlo; Él solito salio desesperado de su escondite que había resultado ser un nido de avispas.
De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la BELLEZA. Y con la DUDA resulto mas fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aun en que lado esconderse.
Así fue como fue encontrando a todos: El TALENTO entre la hierba fresca, la ANGUSTIA en una oscura cueva, la MENTIRA detrás del arcoiris…(¡mentira, ella estaba en el fondo del océano!), y hasta el OLVIDO, al que ya se le había olvidado que estaba jugando al escondite.

Pero solo el AMOR no aparecía por ningún sitio.
LA LOCURA buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyuelo del planeta, en la cima de las montañas y, cuando estaba a punto de darse por vencida, diviso un rosal y las rosas… Y tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó.
Las espigas habían herido en los ojos al AMOR y la LOCURA no sabía que hacer para disculparse; lloró, rogó, imploró, pidió perdón, y hasta prometió ser su lazarillo.
Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra…

EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPE, SIEMPRE, LE ACOMPAÑA.”