sta vez decidimos volar, rumbo a Venecia. Sigo teniendo “miedo” a volar… Pero reconozco que fue un vuelo de lo más tranquilo.Llegamos a Mestre por la ta
Por fin pudimos encontrar el hostal; y Giorgio (recepcionista) no tardó en ponernos al día de cómo movernos por Venecia.
Esa noche no nos dio tiempo de ver nada, pero si de disfrutar de una gran terraza, en la cual nos echamos unas risas… amistades.(punto)grgr… (Chicas,
Más tarde fuimos a dormir (o a eso íbamos), pero no fue posible, porque primero tendríamos que decidir a sorteo quien dormiría en la cama de matrimonio. Así que por si no me tocaba dormir en ella, salte, salte y salteeee sobre la cama… Por suerte o desgracia perdimos (tramposas) jajaja y para más inri, rompí la lámpara. Por segundos las risas, se convirtieron en tabú.
A la mañana siguiente cogimos el bus hacia Venecia, la ciudad que tantas ganas tenía de ver. Lo pri
Sin parar de hacer fotos por los numerosos canales, puentes, góndolas y demás, llegamos al principal templo católico de la ciudad “La Basílica de San Marco”, su enorme fachada, esta decorada con columnas y mosaicos de oro, y cuatro caballos que representan la fuerza estatal. La torre dell´o
rologio (torre del reloj) en ella se haya el gran reUna vez vista la plaza San Marco, decidimos
Siempre que viajo suelo pasar por algún sitio que me pone la piel de gallina; esta vez fue en una calle muuy estrecha y oscura pero de fondo se oía el sonido de un violín (no olvidare tan agradable sensación).
Cuando hay hambre hay que comer, así que apostamos por una pizza 4€ (no esta mal… pensamos) ya que íbamos un poco a lo seguro y económico. Pero
A la hora de pagar la sorpresa ya no eran 4€; suman euros por sentarte y hasta por ir al lavabo. Así que para mas seguridad entramos en un súper a comprar algo para cenar y que no faltara el licor típico de Italia… limonchello (Elisir di limone).
La cena fue de lujo, pero después de cenar el lujo seria aun mayor, ya que nos acompañaron con los brindis Luz Stella y Giorgio. Pasamos una noche de escándalo, risas y alboroto.
A la mañana siguiente, decidimos coger el vaporetto (autobús acuático) e ir hacia la isla vecina, Murano (isla del vidrio). Esta situada a unos 16 Km. de Venecia y es famosa por sus obras con el cristal. Todas las tiendas llaman la atención, por sus obras artesanales, incluso en muchas de ellas puedes ver como el artesano moldea es cristal
Es difícil estar en Murano y no comprar algún caprichillo…
Una vez allí fuimos a visitar la típica fábrica del vidrio, pero no fue posible entrar, así que decidimos ir a comer, y esta vez decidimos bien, porque comimos cantidad y calidad. Ya poco más quedaba por ver en Murano, así que decidimos ir a la isla de Lido: famosa por la celebración anual del festival de cine, “La Vienale de Venecia”.
La noche se nos hecho encima y decidimos coger el vaporetto y volver a Venecia…
Es impresionante navegar mientras anochece y ves la luna reflejada en la laguna. No hay palabras ni letras que describan dicha postal. IMPRESIONANTE!!!
CONTINUARA....

Todo comenzó conociendo al típico morenazo, alto y esbelto, con una sonrisa perfecta… o séase un ¡tío bueno! pero claro, todo no iba a ser perfecto. (Los zapatos pueden ser bonitos o cómodos, pero ambas cosas muy difícil).




Los días son más largos y con sol, y la verdad que siempre hay miles de cosas que te pueden llenar más que estar frente un monitor o tumbada/o en el sofá viendo los serranos o quien ganará OT… gracias o por desgracia de un “señor” llamado Risto Mejide.


